La Oriental: datos, genética y una lechería que evoluciona con visión de futuro con GENEadvance

Iker Morales
Iker Morales Tambo La Oriental: Cliente GENEadvance Argentina

Feb 12

En el campo, el crecimiento sostenido no es casualidad: es el resultado de planificación, conocimiento y decisiones tomadas a tiempo. En La Oriental, la evolución productiva se construyó sobre una premisa clara: modernizar el sistema para hacerlo más eficiente, más predecible y preparado para el futuro. Gracias a GENEadvance lo consiguieron.

Detrás de los números, la genética y la organización de cada categoría hay un trabajo constante de ordenamiento y mejora continua. Hoy, La Oriental opera con un rodeo cuidadosamente estructurado, donde vacas en ordeñe, vaquillonas preñadas, animales en recría y terneras en crianza cumplen un rol definido dentro de un esquema pensado para sostener resultados en el tiempo.

Esa mirada estratégica les permitió consolidar su desempeño productivo y dar un salto concreto en el último año: un crecimiento del 10% en la producción, reflejo de un sistema más controlado y de decisiones respaldadas por información.

“Hace diez años teníamos casi 2.800 vacas en ordeñe. Hoy trabajamos con unas 2.100”, explica Iker Morales, encargado general de La Oriental. Lejos de significar una pérdida de escala, el ajuste fue parte de un proceso de modernización más profundo.

“El cambio de un sistema pastoril con dos ordeñes a un Drylot con triple ordeñe nos llevó a adecuar la cantidad de animales a la capacidad real de la infraestructura, buscando estabilidad en los procesos y una reposición alineada con los animales productivos”.

Ese cambio de mentalidad se profundizó en junio de 2022, cuando La Oriental comenzó a trabajar junto a ABS, implementando el programa GENEadvance. “La decisión pasó fundamentalmente porque nos permitía tener una estrategia clara de mejora genética, con más información y precisión, basada en parámetros medibles”, explicó Morales.

La producción diaria ronda los 75.000 litros, con un promedio de 35 litros por vaca en ordeñe. Durante los últimos cinco años, la producción individual se mantuvo estable, hasta que el último año marcó un quiebre: un crecimiento cercano al 10%. “No fue magia”, aclaró Iker y agregó: “Fue consecuencia de ordenar el sistema y trabajar con más información”.

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Hasta ese momento, la reproducción se apoyaba casi exclusivamente en semen sexado. Con GENEadvance, la estrategia cambió. “Pasamos a un esquema combinado: semen sexado Sexcel, semen convencional y Beef InFocus. Eso nos permitió adecuar rápidamente la cantidad de recrías necesarias y transformar el excedente en carne en leche, logrando una mayor renta al vender esa categoría”.

El foco productivo sigue siendo la leche, junto con la venta de vaquillonas preñadas, una actividad histórica de La Oriental. Pero hoy también hay una nueva mirada sobre los terneros. “Antes eran un sobrante. Hoy son una oportunidad”, resume el encargado general.

Para Morales, el mayor valor de GENEadvance no está solo en la genética, sino en la forma de decidir. “La toma de decisiones deja de basarse en sensaciones. Trabajamos con información precisa y confiable. Eso nos permite cuantificar la mejora y planificar”.

El objetivo es claro: controlar el progreso genético, elegir de qué animales obtener la reposición y avanzar hacia vacas más productivas, más saludables y rentables. “Vemos una gran mejora genética, aunque todavía estamos en etapa de validación con datos productivos y económicos”.

En un contexto donde el campo enfrenta presión constante —costos, clima, incertidumbre—, contar con información confiable se vuelve una forma de alivio. “GENEadvance nos permitió definir una dirección y avanzar hacia ella, con el acompañamiento permanente del equipo técnico de ABS. El trabajo conjunto fue clave, tanto por lo profesional como por lo humano”.

Cuando habla de GENEadvance, Iker vuelve siempre a la misma idea: la claridad. “Te permite planificar la reposición, generar categorías más rentables cuando hay excedentes y avanzar con una dirección clara. En el campo, donde cada decisión pesa, eso tiene un valor enorme”.

La historia de La Oriental no es solo la de una producción que se ajusta. Es la historia de un establecimiento que eligió ordenar su sistema, asumir decisiones difíciles y apoyarse en datos para sostener el futuro. Porque en el campo, producir mejor también es una forma de resistir.

Para ABS, historias como la de La Oriental reflejan el verdadero valor de GENEadvance. Este programa busca acompañar a los productores en la toma de decisiones, con información precisa y un trabajo técnico cercano, adaptado a cada sistema productivo. En ese trabajo conjunto, la genética se transforma en un proceso planificado, medible y alineado con los objetivos de largo plazo de cada establecimiento.

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