Jun 30
Con el cierre de junio, Mes Mundial de la Leche, ABS invita a reflexionar sobre el papel que desempeñan los productores lecheros en la construcción de una cadena láctea más eficiente, sostenible y preparada para responder a los desafíos del futuro. En Argentina, Uruguay y Chile, donde la producción agropecuaria constituye uno de los principales motores de la economía, fortalecer a quienes están al inicio de la cadena es clave para garantizar el desarrollo del sector.
Durante este mes, la industria celebró el valor nutricional de la leche y el trabajo de toda la cadena productiva. Sin embargo, detrás de cada litro de leche existe una realidad que merece ser reconocida: la dedicación de miles de productores que, día tras día, invierten en tecnología, capacitación, genética y mejores prácticas para hacer frente a un entorno cada vez más desafiante.
“La economía de los países de América Latina depende en gran medida de la producción primaria agropecuaria, y en este contexto los productores son actores fundamentales de toda la cadena de valor. Son ellos quienes conocen el negocio, toman decisiones todos los días, invierten continuamente en mejoras y asumen los riesgos necesarios para hacer sus sistemas cada vez más eficientes y sostenibles”, afirmó Gastón Uslenghi, Gerente de Cuentas Estratégicas de ABS Cono Sur.
Para ABS, una de las principales herramientas para acompañar esa evolución es el mejoramiento genético. Incorporar animales genéticamente superiores permite aumentar la productividad, mejorar la eficiencia reproductiva, fortalecer la salud y longevidad de los rodeos y rebaños, y contribuir al bienestar animal, factores esenciales para una producción más rentable y sostenible.
Con ese objetivo, la compañía trabaja junto a los productores desarrollando programas de mejoramiento genético adaptados a las necesidades de cada establecimiento, integrando información genómica, tecnología de vanguardia y asesoramiento técnico especializado para acelerar el progreso genético y maximizar el retorno de la inversión.
“El componente genético de los rodeos y rebaños es determinante para garantizar la sustentabilidad de la producción y alcanzar altos niveles productivos. Por eso es tan importante contar con programas de mejoramiento genético personalizados, que incorporen la mejor tecnología disponible y el acompañamiento de profesionales especializados para responder a los desafíos específicos de cada sistema productivo”, explicó Uslenghi.
ABS entiende que el éxito de una lechería no depende de un solo factor, sino del equilibrio entre genética, reproducción, nutrición, manejo y capacitación permanente. La integración de estos pilares permite construir sistemas productivos más resilientes, competitivos y preparados para afrontar las demandas de una producción de alimentos cada vez más eficiente.
Al finalizar el Mes Mundial de la Leche, ABS renueva su reconocimiento a los productores del Cono Sur, cuyo compromiso y esfuerzo hacen posible que millones de personas accedan diariamente a alimentos de alto valor nutricional.
“En ABS tenemos el compromiso de acompañar a los productores con soluciones que les permitan seguir evolucionando. Sabemos que detrás de cada litro de leche hay años de aprendizaje, inversión y dedicación. Apoyar a quienes producen alimentos es también contribuir a una cadena láctea más fuerte y a un futuro donde podamos seguir ayudando a nutrir al mundo”, concluyó Uslenghi.
Con este mensaje, ABS despide junio reafirmando su compromiso de seguir impulsando soluciones en genética, reproducción y asesoría técnica que contribuyan al desarrollo de una lechería más eficiente, competitiva y sostenible para toda la región.